No es de extrañarnos la manera en que pronunciamos o hablamos nosotros los chilenos nuestras palabras. Si bien cada país tiene su distinta cultura o idiosincrasia, en Chile es netamente particular.
La escasa modulación, la incorrecta pronunciación nos llevan a una comunicación poco fluida, incluso que uno no pueda entablar correctamente una conversación con sus semejantes. Esto netamente se relaciona en cómo somos internamente.
Sobre esto tenemos una impresionante lista de palabras que expresamos:
-"OÉ". En vez de decir oye.
-Finalizar las frases con "PO": "yapo", "sipo", "nopo".
-"PA QUÉ". En vez de decir para qué.
-"NIAÍ". En vez de decir no estoy interesado.
-Ignorar la S en las palabras que terminan con ella. "VAMO", "NOSOTRO", "SOMO".
-"CACHAI". En vez de decir, ¿entiendes?.
-"BAKAN o PULENTO". En referencia que algo quedó o se hizo bien.
En fin, estos son sólo algunos ejemplos.
Bueno además nos encontramos con todas las palabrotas, insultos o garabatos propios del país, que ya todos sabemos cuales son, y que arruinan aún más nuestra cultura, nuestro lenguaje, comunicación, conversaciones, etcétera.
Es muy recomendable leer en voz alta unos cuantos trabalenguas. De esta manera se va soltando nuestra mandíbula , tiene más flexibilidad para una correcta modulación y pronunciación. Y a la vez, aprovecho de dejar unos ejemplos.




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