En nuestra edad de infantes pasamos por un montón de sucesos, hechos o circunstancias que la misma vida nos dio. Claramente fueron momentos de alegría, sorpresas, llantos, amarguras, etcétera.
Pongo el caso de mis padres, aunque más específicamente mi padre, ya que fue el caso de él lo que me motivo para escribir estos párrafos que hace bastante tiempo los había dejado a un lado.
El relato de cómo él vivió su niñez me dejó varias interrogantes. Nacido en zona rural, campestre, totalmente alejado de una ciudad, por ahí en los años 60', tiempos en que la situación política, económica y social del país estaba inestable.
Claro está que por aquella época los esfuerzos por llevar el sustento o la comida al hogar eran más forzosas o requerían más esfuerzo físico, ya que se vivía de la recolección de verduras, cereales y hortalizas de manera manual.
Bueno, el siempre me a dicho que no le agradaría volver a encontrarse en esa situación de "pobreza" alimentaria y material.
Es quizás esa situación la que lo a llevado a ser un fanático por el trabajo laboral. Quizás es la codicia por el dinero, tener siempre dinero a mano. Eso también lo escuché el otro día a un compañero, decía que no le agradaba andar escaso o sin dinero.
Pero a lo que quiero llegar es que el ego prácticamente es quien toma gran parte de las decisiones en nuestra existencia, en nuestra vida, y que la hace tan miserable, llena de frustraciones, situaciones que creíamos que iban a cambiar cuando fuéramos más grandes, "adultos".

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